¿AYUNAS O DESAYUNAS?

El desayuno es la comida más importante del día pero, ¿conocías las evidencias científicas que demuestran ayuda a controlar los niveles de colesterol, previene el riesgo de infarto o mejora la fertilidad en ambos sexos?

Seguramente escuchaste demasiadas veces que el desayuno es la comida más importante del día, posiblemente te esfuerzas por intentarlo, pero un día detrás de otro el Snooze de tu despertador te juega malas pasadas haciéndote perder esos minutos que necesitabas para prepararte ese desayuno que habías imaginado, para regalarte ese tiempo que va a determinar la manera en que comienzas el día.


Como experiencia personal puedo afirmar que he ganado en calidad de vida desde que decidí robarle 20 minutos al sueño, madrugar un poquito más y preparar un desayuno completo para disfrutarlo en soledad, antes de que mis hijas despierten la casa se lene de risas y preguntas curiosas. Es un tiempo para mí, para reflexionar sobre mis preocupaciones, logros y errores, sobre cómo fue el día anterior y sobre cómo quiero que sea este que empieza. Disfruto de un desayuno caliente y e silencio mientras pongo en orden mi cabeza. Cuando llega la hora de despertar al resto de la familia lo hago con otra actitud, con una fuerza extra, muchas veces me dejo un poquito de café en la taza y algo de comida en el plato, lo llamo el postre y lo reservo para tomarlo en compañía de las personas a las que más quiero, las que esperan durmiendo a que legue ese momento.


“Disfruto de un desayuno caliente y e silencio mientras pongo en orden mi cabeza.”

Aparte de lo mucho que podemos disfrutar este momento existen numerosos estudios que evidencian los beneficios que un desayuno equilibrado tiene no sólo para la salud física sino también en la función intelectual y en las motoras fina y gruesa; mejora el rendimiento laboral, el estado de ánimo ayuda a controlar el apetito durante el resto del día.

El desayuno ayuda a mejorar la fertilidad

Un estudio de la Universidad de Tel Aviv demostró nuevos beneficios de esta primera comida. En dicho estudio participaron 60 parejas divididas en dos grupos: A y B. A ambos grupos se les pidió seguir una dieta de 1.800 calorías, con la diferencia de que al grupo A le pidieron que la comida más fuerte del día fuera el desayuno, mientras que el grupo B debería trasladara la comida más fuerte a la cena. Pasados tres meses las pruebas evidenciaron una mayor presencia de esperma y una ovulación más regular en las parejas del primer grupo.



Me he tomado la libertad de publicar en esta entrada la foto de uno de mis desayunos estrella, huevos con aguacate, añádele anacardos y salmón y podrás invitarme a cualquier hora y en cualquier lugar porque allí estaré. Y vosotros ¿tenéis algún desayuno favorito que os anime a madrugar?