¿QUÉ PASA CON 'NOSOTROS'?


¿Recuerdas cuando nos conocimos? Cuando las noches se alargaban hasta el infinito y la falta de sueño era el sueño por tenernos uno junto al otro, ahora la falta de sueño es el sueño por dormir, o no dormir, no lo tengo claro pero al menos que no nos despierten las niñas una noche, una noche del tirón. ¿Recuerdas cuando el mundo giraba a nuestros pies y éramos Dueños y Señores de nuestro tiempo?



Hoy te miro a los ojos, ocho años después de la última noche sin preocupaciones, ocho años después de que una segunda línea se iluminara en rojo dibujando una nueva etapa en nuestra vida como pareja. Una línea roja que llenaba nuestras vidas de emociones desconocidas, miedos, alegrías, ilusiones. Una gran dosis de responsabilidad caía a plomo sobre nuestros hombros.



Una línea roja, pequeñita, sutil, que nos hizo fundir nuestros cuerpos en un abrazo cargado de lágrimas aquella mañana de enero. Hoy te miro a los ojos, los mismos ojos que vi llorar de emoción aquel día, ahora están más cansados, menos pacientes, más generosos si cabe.



Sé que han cambiado, igual que los míos, pero te encuentro en esos ojos. Te encuentro porque hemos conversado todo este tiempo, nos hemos peleado mucho, nos hemos reprochado y nos hemos perdonado. Sobre todas las cosas nos hemos querido mucho, a pesar de las decepciones, las expectativas no satisfechas, los sueños rotos y el camino empedrado que hemos recorrido y que estamos recorriendo. Un camino que nos ha hecho crecer juntos, compartiendo nuestros miedos, nuestras esperanzas, nuestras frustraciones y nuestras debilidades. Hemos sabido reconocer nuestras imperfecciones y hemos aprendido a amarlas.


“Te encuentro porque hemos conversado todo este tiempo”

En realidad creo que hemos regado la semilla de la comunicación, aunque a veces costaba mucho ha merecido la pena asentar en ella la base de nuestra familia.


Éramos dos, ahora somos cuatro. Ocho años y dos hijas después la historia continúa y nada me gustaría más que seguir encontrándote en esos ojos.